sábado, 23 de junio de 2012

Confidencias: a veces se quiebran cosas

El día feriado fui a conocer a mi nieto Felipe con mi hija y con una amiga. Alguien me pisó en el colectivo pero yo estaba tan contenta de ir a conocer a mi nieto que no le dí atención. Me dolió mucho pero bueno, no le dí pelota.
A la vuelta, después de haber pasado un día espectacular comencé a sentirme incómoda, un poco dolorida. Ayer ya el dolor se había transformado a algo casi insoportable (para mí, que tengo muy bajo umbral de tolerancia al dolor). Entonces me fuí al hospital. Y grande fue la sorpresa cuando en la radiografía se vé mi quinto dedo del pie "roto" en tres pedazos.
¿Cómo puede ser que algo tan chiquito se quiebre en tres pedazos?
Los médicos me preguntaron si me había pisado un elefante africano para haber termiando con el dedo así, y me hicieron reír, pero bueno, ahora estoy con el quinto dedo del pie (o meñique, o chiquito) vendado junto al cuarto para que el pequeño esté inmovilizado.

Otra sorpresa fue saber que NO PODIA IR AL GIMNASIO. O sea, salí llorando de la guardia del CEMIC a moco tendido y me subí al colectivo llorando y me bajé del colectivo llorando (y rengueando obviamente!) y seguí llorando toda la mañana y parte de la tarde.

¡POR QUÉEEEEEEEEE! no es justo! y bue, nadie dijo que la vida fuera justa. LPMQLP! =>> esto se traduce en "LA PUTA MADRE QUE LO PARIÓ"

Pero, apenas me sienta mejor y me pueda calzar me voy al gimnasio, fácil, simple, y definitivo.
Igual, para reírse un poco, como estuve lerda para variar y no filmé lo que me hacían, aquí está tal cual lo que me hicieron a mí salvo que lo ultimo es diferente, están "vendados mi cuarto y quinto dedo" en fin, lo que quería mostrar era el procedimiento:



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