jueves, 14 de febrero de 2008

ESTOY VIVA COMO FRUTA MADURA... *** Este es un regalito que recibí de Fire: GRACIAS FIRE!


Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.

Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavalos alegres marchando hacia el colegio.

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

Gioconda Belli

"El otoño es una segunda primavera, en la que cada hoja es una flor que vuela y vuelve a la tierra"


Para Sir Nicholas: NIKKO

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Me llegó esta belleza por correo, la hizo FIRE, pinchando en la imágen vas a su blog.

Por alguna razón me hizo bien y aunque no pedí permiso decidí colocarla para regalársela a mi hijo Sir Nicholas que está aquí a mi lado.

Nicolás llegó a casa al atardecer. Fue raro, una mezcla de alegría con dolor.
Él con miedo yo con angustia.
Lloré.


HABLAMOS MUCHO

y

NOS ESCUCHAMOS


Estará en casa durante unos días.
Después de tanta angustía hoy estoy mejor, acompañda por él y por todos ustedes.



Wilhemina desde el corazón