miércoles, 23 de agosto de 2006

NO INTERRUMPAS A TU ENEMIGO MIENTRAS ESTÁ COMETIENDO UN ERROR…

Hace varios días una “amiga” (yo la llamaría hoy de otra manera pero hay gente susceptible leyendo tras la pantalla) me comenzó a arruinar la vida. No voy a mentir, estoy furiosa y con una ira que va creciendo proporcionalmente a los días que van transcurriendo.

Luego de meterme la mano en el bolsillo y de cagarse encima de mis problemas y de lo que me debía, sigue queriendo (como si se tratara de un mal chiste) de cobrarme cosas a mí que no le debí nunca ni jamás le deberé.

Me calenté, o sea: me enojé. Le dije varias cosas, con mucha altura a decir verdad pero cuando colgué el teléfono comencé a rumiar mierda, tanta mierda que si hubiera sido un tsunami hubiera arrasado con todas las Américas. De pronto, en plena oleada de fervor, de horror, de indignación y enojo me vino a la mente esta famosa frase de uno de mis ídolos, Napoleón Bonaparte con la que titulo este post.

Te la tiro, te la dejo y te la doy a vos lector:

“NO INTERRUMPAS A TU ENEMIGO MIENTRAS ESTÁ COMETIENDO UN ERROR”

Napoleón Bonaparte


Pensalo, es un buen consejo.

Hasta mañana.

Te saluda desde el rincón más remoto del infierno

WILHEMINA QUEEN