sábado, 16 de septiembre de 2017

WilheFrases ◙ Vida ◙ Agatha Christie

Aprendí que no se puede dar marcha atrás, 
que la esencia de la vida es ir hacia adelante. 
En realidad, la vida es una calle de sentido único

AGATHA CHRISTIE

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Apenas un grano de arena para el olvido

...qué triste saber que no fui más que otro grano de arena en tu desierto...

It´s Just Me ♪ Bon Jovi


Migliore ♪ Francesco Renga ♪

Scorpions ♪ When You Came into My Life ♪

Photograph ♪♫ Boyce Avenue, Bea Miller


Loving can hurt, loving can hurt sometimes
But it's the only thing that I know
When it gets hard, you know it can get hard sometimes
It is the only thing that makes us feel alive
We keep this love in a photograph
We made these memories for ourselves
Where our eyes are never closing
Hearts are never broken
And time's forever frozen still
So you can keep me
Inside the pocket of your ripped jeans
Holding me closer 'til our eyes meet
You won't ever be alone, wait for me to come home
Loving can heal, loving can mend your soul
And it's the only thing that I know, know
I swear it will get easier,
Remember that with every piece of you
Hm, and it's the only thing we take with us when we die
Hm, we keep this love in this photograph
We made these memories for ourselves
Where our eyes are never closing
Hearts were never broken
And time's forever frozen still
So you can keep me
Inside the pocket of your ripped jeans
Holding me closer 'til our eyes meet
You won't ever be alone
And if you hurt me
That's okay baby, only words bleed
Inside these pages you just hold me
And I won't ever let you go
Wait for me to come home
Wait for me to come home
Wait for me to come home
Wait for me to come home
You can fit me
Inside the necklace you got when you were sixteen
Next to your heartbeat where I should be
Keep it deep within your soul
And if you hurt me
Well, that's okay baby, only words bleed
Inside these pages you just hold me
And I won't ever let you go
When I'm away, I will remember how you kissed me
Under the lamppost back on Sixth street
Hearing you whisper through the phone,
"Wait for me to come home."

The Reason ♪♫♪ Hoobastank

hoy más que nunca necesito ésto...

martes, 12 de septiembre de 2017

Ib y Cristinita de Hans Christian Andersen

Ib y Cristinita
Hans Christian Andersen


No lejos de Gudenaa, en la selva de Silkeborg, se levanta, semejante a un gran muro, una loma llamada Aasen, a cuyo pie, del lado de Poniente, había, y sigue habiendo aún, un pequeño cortijo, rodeado por una tierra tan árida, que la arena brilla por entre las escuálidas mieses de centeno y cebada.
Desde entonces han transcurrido muchos años. La gente que vivía allí por aquel tiempo cultivaba su mísero terruño y criaba además tres ovejas, un cerdo y dos bueyes; de hecho, vivían con cierta holgura, a fuerza de aceptar las cosas tal como venían.
Incluso habrían podido tener un par de caballos, pero decían, como los demás campesinos: «El caballo se devora a sí mismo».
Un caballo se come todo lo que gana. Jeppe-Jänsen trabajaba en verano su pequeño campo, y en invierno confeccionaba zuecos con mano hábil. Tenía además, un ayudante; un hombre muy ducho en la fabricación de aquella clase de calzado: lo hacía resistente, a la vez que ligero y elegante. Tallaban asimismo cucharas de madera, y el negocio les rendía; no podía decirse que aquella gente fuesen pobres.
El pequeño Ib, un chiquillo de 7 años, único hijo de la casa, se sentaba a su lado a mirarlo; cortaba un bastoncito, y solía cortarse también los dedos, pero un día talló dos trozos de madera que parecían dos zuequitos. Dijo que iba a regalarlos a Cristinita, la hija de un marinero, una niña tan delicada y encantadora, que habría podido pasar por una princesa. Vestida adecuadamente, nadie hubiera imaginado que procedía de una casa de turba del erial de Seis. Allí moraba su padre, viudo, que se ganaba el sustento transportando leña desde el bosque a las anguileras de Silkeborg, y a veces incluso más lejos, hasta Randers. No tenía a nadie a quien confiar a Cristina, que tenía un año menos que Ib; por eso la llevaba casi siempre consigo, en la barca y a través del erial y los arándanos. Cuando tenía que llegarse a Randers, dejaba a Cristinita en casa de Jeppe-Jänsen.
Los dos niños se llevaban bien, tanto en el juego como a las horas de la comida; cavaban hoyos en la tierra, se encaramaban a los árboles y corrían por los alrededores; un día se atrevieron incluso a subirse solos hasta la cumbre de la loma y adentrarse un buen trecho en el bosque, donde encontraron huevos de chocha; fue un gran acontecimiento.
Ib no había estado nunca en el erial de Seis, ni cruzado en barca los lagos de Gudenaa, pero ahora iba a hacerlo: el barquero lo había invitado, y la víspera se fue con él a su casa.
A la madrugada los dos niños se instalaron sobre la leña apilada en la barca y desayunaron con pan y frambuesas. El barquero y su ayudante impulsaban la embarcación con sus pértigas; la corriente les facilitaba el trabajo, y así descendieron el río y atravesaron los lagos, que parecían cerrados por todas partes por el bosque y los cañaverales. Sin embargo, siempre encontraban un paso por entre los altos árboles, que inclinaban las ramas hasta casi tocar el suelo, y los robles que las alargaban a su encuentro, como si, habiéndose recogido las mangas, quisieran mostrarles sus desnudos y nudosos brazos. Viejos alisos que la corriente había arrancado de la orilla, se agarraban fuertemente al suelo por las raíces, formando islitas de bosque. Los nenúfares se mecían en el agua; era un viaje delicioso. Finalmente llegaron a las anguileras, donde el agua rugía al pasar por las esclusas. ¡Cuántas cosas nuevas estaban viendo Ib y Cristina!
En aquel entonces no había allí ninguna fábrica ni ninguna ciudad, y tan sólo se veían la vieja granja, en la que trabajaban unos cuantos hombres. El agua, al precipitarse por las esclusas, y el griterío de los patos salvajes, eran los únicos signos de vida, que se sucedían sin interrupción. Una vez descargada la leña, el padre de Cristina compró un buen manojo de anguilas y un cochinillo recién sacrificado, y lo guardó todo en un cesto, que puso en la popa de la embarcación. Luego emprendieron el regreso, contra corriente, pero como el viento era favorable y pudieron tender las velas, la cosa marchaba tan bien como si un par de caballos tirasen de la barca.
Al llegar a un lugar del bosque cercano a la vivienda del ayudante, éste y el padre de Cristina desembarcaron, después de recomendar a los niños que se estuviesen muy quietecitos y formales. Pero ellos no obedecieron durante mucho rato; quisieron ver el interior del cesto que contenía el lechoncito; sacaron el animal, y, como los dos se empeñaron en sostenerlo, se les cayó al agua, y la corriente se lo llevó. Fue un suceso horrible.
Ib saltó a tierra y echó a correr un trecho; luego saltó también Cristina.
- ¡Llévame contigo! - gritó, y se metieron saltando entre la maleza; pronto perdieron de vista la barca y el río. Continuaron corriendo otro pequeño trecho, pero luego Cristina se cayó y se echó a llorar; Ib acudió a ayudarla.
- Ven conmigo - dijo -, la casa está allá arriba -. Pero no era así. Siguieron errando por un terreno cubierto de hojas marchitas y de ramas secas caídas, que crujían bajo sus piececitos. De pronto oyeron un penetrante grito. Se detuvieron y escucharon. Entonces resonó el chillido de un águila - era un chillido siniestro, - que los asustó en extremo. Sin embargo, delante de ellos, en lo espeso del bosque, crecían en número infinito magníficos arándanos. Era demasiado tentador para que pudieran pasar de largo, y se entretuvieron comiendo las bayas, manchándose de azul la boca y las mejillas. En esto se oyó otra llamada.
- ¡Nos pegarán por lo del lechón! - dijo Cristina.
- Vámonos a casa - respondió Ib -; está aquí en el bosque.
Se pusieron en marcha y llegaron a un camino de carros, pero que no conducía a su casa. Mientras tanto había oscurecido, y los niños tenían miedo. El singular silencio que los rodeaba era sólo interrumpido por el feo grito del búho o de otras aves que no conocían los niños. Finalmente se enredaron entre la maleza. Cristina rompió a llorar e Ib hizo lo mismo, y cuando hubieron llorado por espacio de una hora, se tumbaron sobre las hojas y se quedaron dormidos.
El sol se hallaba ya muy alto en el cielo cuando despertaron; tenían frío, pero Ib pensó que subiéndose a una loma cercana a poca distancia, donde el sol brillaba por entre los árboles, podrían calentarse y, además, verían la casa de sus padres. Pero lo cierto es que se encontraban muy lejos de ella, en el extremo opuesto del bosque. Treparon a la cumbre del montículo y se encontraron en una ladera que descendía a un lago claro y transparente; los peces aparecían alineados, visibles a los rayos del sol. Fue un espectáculo totalmente inesperado, y por otra parte descubrieron junto a ellos un avellano muy cargado de frutos, a veces siete en un solo manojo. Cogieron las avellanas, rompieron las cáscaras y se comieron los frutos tiernos, que empezaban ya a estar en sazón. Luego vino una nueva sorpresa, mejor dicho, un susto: del espesor de bosque salió una mujer vieja y alta, de rostro moreno y cabello negro y brillante; el blanco de sus ojos resaltaba como en los de un moro. Llevaba un lío a la espalda y un nudoso bastón en la mano; era una gitana. Los niños, al principio, no comprendieron lo que dijo, pero entonces la mujer se sacó del bolsillo tres gruesas avellanas, en cada una de las cuales, según dijo, se contenían las cosas más maravillosas; eran avellanas mágicas.
Ib la miró; la mujer parecía muy amable, y el chiquillo, cobrando ánimo, le preguntó si le daría las avellanas. Ella se las dio, y luego se llenó el bolsillo de las que había en el arbusto.
Ib y Cristina contemplaron con ojos abiertos las tres avellanas maravillosas.
- ¿Habrá en ésta un coche con caballos? - preguntó Ib.
- Hay una carroza de oro con caballos de oro también - contestó la vieja.
- ¡Entonces dámela! - dijo Cristinita. Ib se la entregó, y la mujer la ató en la bufanda de la niña.
- ¿Y en ésta, no habría una bufanda tan bonita como la de Cristina? - inquirió Ib.
- ¡Diez hay! - contestó la mujer - y además hermosos vestidos, medias y un sombrero.
- ¡Pues también la quiero! - dijo Cristina; e Ib le dio la segunda avellana. La tercera era pequeña y negra.
- Tú puedes quedarte con ésta - dijo Cristina -, también es bonita.
- ¿Y qué hay dentro? - preguntó el niño.
- Lo mejor para ti - respondió la gitana.
Y el pequeño se guardó la avellana. Entonces la mujer se ofreció a enseñarles el camino que conducía a su casa, y, con su ayuda, Ib y Cristina regresaron a ella, encontrando a la familia angustiada por su desaparición. Los perdonaron, pese a que se habían hecho acreedores a una buena paliza, en primer lugar por haber dejado caer al agua el lechoncito, y después por su escapada.
Cristina se volvió a su casita del erial, mientras Ib se quedaba en la suya del bosque. Al anochecer lo primero que hizo fue sacar la avellana que encerraba «lo mejor». La puso entre la puerta y el marco, apretó, y la avellana se partió con un crujido; pero dentro no tenía carne, sino que estaba llena de una especie de rapé o tierra negra. Estaba agusanada, como suele decirse.
«¡Ya me lo figuraba! - pensó Ib -. ¿Cómo en una avellana tan pequeña, iba a haber sitio para lo mejor de todo? Tampoco Cristina encontrará en las suyas ni los lindos vestidos ni el coche de oro».
Llegó el invierno y el Año Nuevo.
Pasaron otros varios años. El niño tuvo que ir a la escuela de confirmandos, y el párroco vivía lejos. Por aquellos días presentóse el barquero y dijo a los padres de Ib que Cristina debía marcharse de casa, a ganarse el pan. Había tenido la suerte de caer en buenas manos, es decir, de ir a servir a la casa de personas excelentes, que eran los ricos fondistas de la comarca de Herning. Entraría en la casa para ayudar a la dueña, y si se portaba bien, seguiría con ellos una vez recibida la confirmación.
Ib y Cristina se despidieron; todo el mundo los llamaba «los novios». Al separarse le enseñó ella las dos nueces que él le diera el día en que se habían perdido en el bosque, y que todavía guardaba; y le dijo, además, que conservaba asimismo en su baúl los zuequitos que él le había hecho y regalado. Y luego se separaron.
Ib recibió la confirmación, pero se quedó en casa de su madre; era un buen oficial zuequero, y en verano cuidaba de la buena marcha de la pequeña finca. La mujer sólo lo tenía a él, pues el padre había muerto.
Raras veces - y aun éstas por medio de un postillón o de un campesino de Aal - recibía noticias de Cristina. Estaba contenta en la casa de los ricos fondistas, y el día de su confirmación escribió a su padre, y en la carta, enviaba saludos para Ib y su madre. Algo decía también de seis camisas nuevas y un bonito vestido que le habían regalado los señores. Realmente eran buenas noticias.
- A la primavera siguiente, un hermoso día llamaron a la puerta de Ib y su madre. Eran el barquero y Cristina. Le habían dado permiso para hacer una breve visita a su casa, y, habiendo encontrado una oportunidad para ir a Tem y regresar el mismo día, la había aprovechado. Era linda y elegante como una auténtica señorita, y llevaba un hermoso vestido, confeccionado con gusto extremo y que le sentaba a las mil maravillas. Allí estaba ataviada como una reina, mientras Ib la recibía en sus viejos indumentos de trabajo. No supo decirle una palabra; cierto que le estrechó la mano y, reteniéndola, sintióse feliz, pero sus labios no acertaban a moverse. No así Cristina, que habló y contó muchas cosas y dio un beso a Ib.
- ¿Acaso no me conoces? - le preguntó. Pero incluso cuando estuvieron solos él, sin soltarle la mano, no sabía decirle sino:
- ¡Te has vuelto una señorita, y yo voy tan desastrado! ¡Cuánto he pensado en ti y en aquellos tiempos de antes!
Cogidos del brazo subieron al montículo y contemplaron, por encima del Gudenaa, el erial de Seis con sus grandes colinas; pero Ib permanecía callado. Sin embargo, al separarse vio bien claro en el alma que Cristina debía ser su esposa; ya de niños los habían llamado los novios; le pareció que eran prometidos, a pesar de que ni uno ni otro habían pronunciado la promesa.


FIN

sábado, 9 de septiembre de 2017

WilheFrases ◙ Felicidad ◙ Infelicidad ◙ Giacomo Leopardi



Cada uno es tan infeliz como cree.
Giacomo Leopardi

WilheFrases ◙ Destino ◙ Florence Nightingale


LO IMPORTANTE NO ES LO QUE NOS HACE EL DESTINO, 
SINO LO QUE NOSOTROS HACEMOS DE ÉL 

 FLORENCE NIGHTINGALE

viernes, 8 de septiembre de 2017

Wilhefrases ◙ Oscuridad ◙ Osho


#elmundodewilheminaqueen #wilhefrases #osho

WilheFrases ○ Audaz ○ Amor ○ John Donne


Opinión: FUNERALES

De facebook:

«IMPORTA MÁS EL FUNERAL QUE EL MUERTO»

alguien puso eso en su muro y lo seguían varios comentarios muy impropios o desubicados, y me indignó. Mi opinión o comentario lo comparto aquí mismo, debajo de este pequeño párrafo.

El funeral básicamente es una fiesta, se celebra el paso del estado físico al estado espiritual hacia otro plano, y creo que cualquier persona puede asistir, sea que haya vivido toda la vida cerca del difunto o haga años que no lo ve en persona. Hay muchas razones, distancias, eventos, trabajo, etc, como para juzgar quién y por qué va a un velatorio y a un funeral. Todos tienen derecho a asistir, hasta los desconocidos, porque como dice Hemingway en su prólogo de "Por quién doblan las campanas" (son palabras de John Donne): NINGUN HOMBRE ES UNA ISLA... (sigue) y toda muerte es una pérdida para el mundo entero. En fin, creo que no deberíamos juzgar tan fácilmente algunas cosas.


#WilheFrases ◙ Vida ◙ Sueño ◙ Pedro Calderón de la Barca


¿QUÉ ES LA VIDA? UNA ILUSIÓN, UNA SOMBRA, UNA FICCIÓN, Y EL MAYOR BIEN ES PEQUEÑO: QUE TODA LA VIDA ES SUEÑO, Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON.

PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA,
 LA VIDA ES SUEÑO

#WilheFrases #LibroFrases

jueves, 7 de septiembre de 2017

Miedo a la Locura

Cuando era pequeña, asistí a un colegio de monjas y hacíamos obras de caridad, en fin, las cosas de siempre... y clásicas, entre ellas visitar asilos de ancianos, instituciones para personas con problemas mentales y físicos, y hoy, caminando por Avenida Cabildo me sentí de nuevo de 5 años y un vívido recuerdo de apoderó de mí.
Mi consulta de hoy, asistir al siquiatra (sí gente, voy al siquiatra) y a terapia, y me bajé como siempre en Blanco Encalada y Cabildo, a unas pocas cuadras de mi consulta y en ese interín, entre Blanco Encalada y Virreynoséqué (hay varias calles con nombres de Virreyes) me topé con dos "postales" que me dieron miedo y pavor, sentí que estamos todos desprotegidos...
En diferentes cuadras, situaciones parecidas, en una de ellas una mujer que le gritaba a un cartel de un banco, no importa cual, leí a los gritos:

BANCO... BANCO... BANCOOOO
y no podía leer la segunda palabra que era el nombre del banco.
Mucha gente se quedó mirando, otra quiso ayudarla pero la mujer no se dejaba. Llamé al 911. No me sale el no meterme.

Dos cuadras más adelante, un episodio similar, pero esta vez no era una mujer era una chica, y tan sólo verla gritar fuera de sí me conmovió, y también me asustó. Pensé: cómo puede ser que una chica de la edad de mi hija, 20 ó 21 años, se encuentre en ese estado? Qué nos está pasando? Me dolía el alma, por suerte no estaba sola, estaba con una señora que supongo era su mamá o alguien que la cuida, pero claro, esta persona tomaba tan naturalmente los gritos furiosos de la chica que parecía que, o no le importaba o no la escuchaba.

Seguí mi camino pensando en aquella visita que hicimos con las monjas a una institución de chicos enfermos mentales y con problemas físicos como deformidades. Recuerdo que uno de los chicos, con síndrome de down quería jugar conmigo y me agarró de la mano y me apretaba fuerte y no me soltaba y de pronto se armó un lío tremendo porque todos los demás se pusieron nerviosos y yo lloraba y sentí, pobrecitos, en mi mente inocente, que eso que veía era «locura» y desde ese entonces he tenido miedo a la pérdida de la razón y hoy me volví a sentir así de chiquitita y vulnerable.

Otra vez lloré.
Y llegué a mi consulta hecha un estropajo de dolor, de impotencia y de miedo.

Sí, soy un simple ser humano. Un simple, pequeño, ser humano.

Verónica

miércoles, 6 de septiembre de 2017

sábado, 2 de septiembre de 2017

WilheFrases ◙ Imagina ◙ John Lennon


Imagina a toda la gente viviendo la vida en paz.
JOHN LENNON

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jueves, 24 de agosto de 2017

Indoor Bicycle Training - Entrenamiento Matutino

Sonó la alarma a las 4:30
Desayuno completo, con fruta, café, jugo y tostadas.
Luego... 1 hora de Indoor

miércoles, 23 de agosto de 2017

WilheFrases ◙ Felicidad ◙ Alexander Woolcott


WilheFrases ◙ Camino ◙ Tung Chan


No busques el camino lejos, el camino 
siempre está a tus pies. 
 Tung Chan

martes, 15 de agosto de 2017

WilheFrases - Amar - Czeslaw Milosz



Amar significa verte a ti mismo. 
Czeslaw Milosz

El Mundo de Wilhemina Queen
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WilheFrases - Amar - José Angel Buesa


Ama tu verso, y ama sabiamente tu vida, 
la estrofa que más vive, 
siempre es la mas vivida.

José Angel Buesa
El Mundo de Wilhemina Queen
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#WilheFrases «Obstáculos» Isabel Allende





Enfrenta los obstáculos 
a medida que se presenten, 
no pierdas energía 
temiendo lo que pueda 
haber en el futuro

Isabel Allende
El Mundo de Wilhemina Queen
#wilhefrases

lunes, 14 de agosto de 2017

#WilheFrases «Destino» Karl Popper


Se puede llegar a ser los creadores 
de nuestro destino cuando hemos dejado 
de pensarnos como su profeta

Karl Popper

El Mundo de Wilhemina Queen
#wilhefrases

domingo, 13 de agosto de 2017

#WilheFrases «Obstáculos» Isabel Allende





Enfrenta los obstáculos 
a medida que se presenten, 
no pierdas energía 
temiendo lo que pueda 
haber en el futuro

Isabel Allende
El Mundo de Wilhemina Queen
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#WilheFrases ◙ Vida ◙ Cesare Pavese

Todo el problema de la vida es éste: 
cómo romper la propia soledad, 
cómo comunicarse con otros. 

Cesare Pavese

#WilheFrases ◙ Bondad ◙ William Shakespeare


No existe nada bueno ni nada malo;
es el pensamiento humano el que lo hace parecer así.

William Shakespeare

sábado, 12 de agosto de 2017

Indoor Bicycle Training



#WilheFrases ◙ MIEDO ◙ Katherine Pancol


#WilheFrases «Valor» Vincent Van Gogh


¿Qué sería de la vida, 
si no tuviéramos el valor 
de intentar algo nuevo?

Vincent Van Gogh
El Mundo de Wilhemina Queen
#wilhefrases

viernes, 11 de agosto de 2017

#WilheFrases «Tiempo» Henry Ford


Cuando pensamos que 
el día de mañana 
nunca llegará, 
ya se ha convertido 
en el ayer.

Henry Ford
El Mundo de Wilhemina Queen
#wilhefrases

AYN RAND : para pensar

Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado, otra persona trabajó por ello pero sin recibirlo.
El gobierno no puede entregar nada a nadie, si antes no se lo ha quitado a otra persona.
Cuando el 50% de las personas llega a la conclusión de que no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas,
y cuando la otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, ese...es el FIN de cualquier NACIÓN.


AYN RAND




jueves, 10 de agosto de 2017

Indoor Cycle Training 🚴

Liberando endorfinas haciendo bicicleta!

#WilheFrases «Sentido», Antoine De Saint-Exupéry


El sentido de las cosas 
no está en las cosas mismas, 
sino en nuestra actitud 
hacia ellas

Antoine De Saint-Exupéry
El Mundo de Wilhemina Queen
#wilhefrases

miércoles, 9 de agosto de 2017

Indoor Cycle Training

y en el día de hoy, la actividad física.
A no quedarse quietos!

#WilheFrases «Camino» Ko Un


De ahora en adelante, 
esperanza. 
El camino no existe. 
Por esto lo construyo 
mientras lo hago

Ko Un
El Mundo de Wilhemina Queen
#wilhefrases

martes, 8 de agosto de 2017

Actividad Física: Indoor Cycle Training ◙ Caminata ◙ Pilates






#WilheFrases ◙ Dolor ◙ Stephen Vincent Benet


Solamente sé que sentía
dolor, infinito, eterno.
Y entonces me caí y me
levanté otra vez.

Stephen Vincent Benet
#wilhefrases
El Mundo de Wilhemina Queen

lunes, 7 de agosto de 2017

#WilheFrases «Hacer» Colette

Sólo hacemos bien 
las cosas que 
queremos hacer.

Colette

#wilhefrases #elmundodewilheminaqueen

🚴Indoor Cycle Training🚴

Madrugando, desayuno y una hora de ejercicio.
Me siento bien!

Distancia: 34,05 kms
Duración: 1h 01m 24s
Calorías: 1403 kcal
Vel. Media: 32.25 km/h
Ritmo Medio: 01:48 min/km
Hidratación: 0,38 L

¡¡¡Libera Endorfinas!!!

domingo, 6 de agosto de 2017

#WilheFrases ♥ Decir ♥ Alejandro Dumas

No llego a entender cómo,
siendo los niños tan listos,
los adultos son tan tontos.
Debe ser fruto de la educación.

Alejandro Dumas
#wilhefrases  #elmundodewilheminaqueen

sábado, 5 de agosto de 2017

Los Sábados también se hace Actividad Física


Buen Fin de Semana!

#Wilhefrases ♥ Decir ♥ Alejandro Casona

No hay ninguna cosa seria 
que no pueda decirse con una sonrisa 

 Alejandro Casona 

#WilheFrases 
#elmundoswwilheminaqueen


🚴Indoor Cycle Training 🚴del 4 de Agosto de 2017

No pude llegar a los 50 kms por razones ajenas a mis ganas y voluntad, pero estuve cerca. Sigo sigo!

Les dejo una frase para compartir
Buen Fin de Semana!

Olvídate del mundo.
Piensa solamente en lo que
llevas piel adentro
y sabrás qué dulce y qué sabroso
es, de pronto, vivir.”

Jorge Debravo
#WilheFrases
El Mundo de Wilhemina Queen