DIARIO DE UNA REINA SIN TRONO NI CORONA, donde según con el perfume que amanezca o me abrace la noche, los poemas, cuentos, haikús, cartas y otras tantas cosas irán tomando un sitio propio en un mundo diferente: EL MÍO
Nota la debilidad del cuerpo y con calma se resigna.Piensa que no es malo envejecer.En un momento divino llega a su corazón la certeza de la juventud del alma y el reconocimiento de la finitud del cuerpo.La compasión lo invade y luego todo es AMOR.