sábado, 29 de septiembre de 2007

Sólo es inmensamente rico...

Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.

Voltaire

Desde hace mucho tiempo (más de un año) he aprendido algunas cosas muy importantes. Por ejemplo que el dinero no hace la felicidad por más que alivie algunas tensiones... Hoy no tengo dinero, no tengo un puto peso como dice mi hermana, y aunque lo tuviera mi situación no cambiaría en absoluto. La salud no se compra. No es que esté por morirme ni nada, pero a mis 39 años tengo algunos achaques que esperaba aparecieran un poquitín más adelante (sonrisas). De todas formas hoy me siento rica, INMENSAMENTE RICA, porque la vida me ha honrado con la amistad de gente buena, generosa, amable, de principios y de muchas otras cualidades más. Por eso, como dice Voltaire, voy a limitar mis deseos al día a día, al amor de la amistad y la familia y si el cielo, el destino o lo que fuere desea llenar mi cuenta de banco mejor, pero si no se llena no perderé un solo minuto en sufrir por eso, porque tengo otras cosas y de momento lo poco material que tengo me alcanza para vivir.

2 comentarios:

María Rosa Golia dijo...

Hola Verónica... llegué a tu blog de casualidad, pero me alegro haberlo hecho.

Leeré tus post y tus otros blogs para conocerte mejor... sino, para mí, no tiene sentido solo comentar un post al pasar.

Te dejo un abrazo, desde Luján, Argentina :)

Verónica Curutchet dijo...

Tómate tu tiempo
un abrazo y gracias por pasar