viernes, 8 de enero de 2010

Paseo Mágico: Arrepentimiento



Mirar sin miedo el cielo ennegrecido,
pensar que quizá haya en el cielo alguien que me ama,
tener la esperanza de que Dios no esté enojado conmigo.

Levantar los ojos y más allá de las nubes
imaginar que hay ojos que me miran con amor.

Revelar mis secretos a la lluvia, abrirle mi
alma y que la limpie toda de tanto dolor,
de tantos sentimientos resentidos.

Rezar una plegaria con el alma,
con los ojos cerrados y húmedos,
con las manos juntas y pedir por mí,
por mis errores y mis horrores
el perdón que el mundo me niega.

En la caricia de la lluvia bajo el cielo encapotado
quizá sentir que no he perdido la batalla,
y que aún puedo redimirme.

Saber que aunque quise no fui buena,
que he sido ponzoñosamente mala,
y ahora, al fin de mi existencia me arrepiento...
y que tal vez no valga nada.

Debiera estar encarcelada
por haber herido a tanta gente,
por haber matado tantas almas,
por haberme burlado de la vida y de la muerte.

Pedir perdón tal vez no sea suficiente
y a las puertas de la muerte reconozco
que no tengo otro modo ni lo encuentro
para poder cruzar las puertas del cielo.


© VERONICA CURUTCHET

3 comentarios:

Meigo,aprendiz de Druida dijo...

Mi querida amiga, un valiente acto de contricción. Estoy seguor qu esa lluvia son los besos disfrazados de lágrimas que desde el cielo bajan a acariciarte.
Uno a esos los mios llenos de rosas.
Muchos besos.

Wilhemina Queen dijo...

gracias Meigo! un abrazo enorme!

Aarón Ormeño dijo...

tener la esperanza de que Dios no esté enojado conmigo.


creo que no dejare de pensar en ese verso durante todo el dia