miércoles, 6 de abril de 2011

El sol se coló por la ventana

El sol se coló por la ventana hiriéndome en los ojos. Mi cuerpo desnudo bajo las sábanas de seda dorada comenzaba a despertar aún humedecido…
Estiré mi brazo y con la punta de mis dedos me deslicé por ese valle suave y frondoso de mi amado, que yacía al lado mío tiernamente dormido como un niño.
Le miré, y descubrí en sus labios la ternura y la inocencia que en horas anteriores, desaparecidas, me hicieron vibrar entre sus brazos.
Le tomé la mano y besé con dulzura su palma abierta y relajada; un suspiro salió de entre sus labios y sus ojos, aún cubiertos por los párpados cerrados, se movieron suavemente.
Besé sus labios y delinee con mi lengua el contorno de su boca. Se estremeció aún dormido como un ángel, y me sumergí en su boca, explorando…

2 comentarios:

JAVIER AKERMAN dijo...

Que hermosas palabras, Vero!
Mil besos y feliz semana.

El Periódico de El Prat dijo...

Que buen despertar