jueves, 27 de septiembre de 2012

Querido Diario...

Hay días que se presentan tan agobiantes que el simple hecho de respirar se hace una tarea pesada.
Y te preguntas la clásica pregunta: ¡por qué a mí? ¿por qué yo? ¡cómo salgo, cómo sorteo este berenjenal?
«Siguiendo»
Única respuesta silenciosa del alma, del cuerpo y del exterior.
Entonces...

Sigo!

2 comentarios:

ALMA LORENA URIBE dijo...

Hola:
pues bien segun yo los problemas que nos presenta debemos resolverlos, entonces hay que preguntarnos que nos dejo de enseñanza.
en mi blog de leyendas, mascotas y algo mas tienes un premio para tu blog, esperando que sea de tu agrado.

Veronica Curutchet dijo...

gracias Alma!!!