jueves, 12 de agosto de 2010

PASEO MAGICO: Buenos Aires 1999

Una última carta desesperada,
la jugada inequívoca de una vida triste,
el dolor de todo lo perdido más mi sufrimiento,
la voluntad que se quiebra en cada ocaso.

Una visión suprema del cielo que espera,
la agonía constante de querer alimentarme
de llenarme de alegrías inexistentes,
bailando con la muerte canto mi último
canto suplicando un poco más de tiempo.

Los ojos que miran todo de otra forma,
una especie de última mirada a lo que amo,
un último vistazo al papel que escribo,
un adiós irremediable a mi cuerpo,
una partida que me apura y me emociona.

No puedo dejar el mundo de esta forma,
tengo tantas cosas pendientes...,
no quiero dejar el mundo bruscamente,
quiero quedarme
¡¡quiero quedarme!!

No llores alma mía, necesitamos un milagro...
Dios, ayúdame a cruzar el valle de la muerte...


© VERONICA CURUTCHET

5 comentarios:

Natasha dijo...

Una carta estremecedora... se me erizo la piel

Saludos y ánimo mi querida amiga... todavía hay mucha caña que moler

besos para ti de Naty

JAVIER AKERMAN dijo...

irineBesos y fuerza, querida Vero.
Feliz fin de semana.

Maru dijo...

Uno nunca espera la muerte, menos del alma, yo todavía no decido si el alma se va con el cuerpo o sola o se queda.
tremendo dilema.

besos

RosaMaría dijo...

Maravillosa carta, son planteos íntimos de muchos de nosotros.
Un abrazo lleno de cariño y fuerza.

Pilar Moreno Wallace dijo...

Un paseo que deja huella para siempre; intenso.
Un placer estar de nuevo.
Saludos.